Aunque soy más de novelas que de relatos, me cuesta resistirme a las historias de gatos y a portadas tan bonitas como la de El gato que decía adiós de Hiro Arikawa. Una escritora a la que conocí con A cuerpo de gato (una de mis mejores lecturas del 2019) y que he vuelto a leer gracias a este libro de relatos sobre felinos.
EL GATO QUE DECÍA ADIÓS
Con el cambio de estaciones en Japón como telón de fondo, siete gatos y sus humanos protagonizan este delicioso libro de relatos: el pequeño Spin enseña al hombre que lo ha rescatado a lidiar con su reciente paternidad y a hacerse cargo de su pequeña familia; una colonia de gatos salvajes en una isla japonesa muestra a un niño que no debe interponerse en el camino de la naturaleza; el anciano Kora trama un plan para convertirse en espíritu antes de irse al otro mundo para que su humano no lo eche nunca de menos; una familia se queda perpleja ante la devoción de su nueva mascota hacia el distante y frío padre de familia...
Cuando se publicó El gato que decía adiós hace un par de años me llamó mucho la atención por su portada, que me parece muy bonita y mezcla dos cosas que me encantan, gatos y libros. Pero por su título di por hecho (sin ni siquiera leer la sinopsis) que la historia sería triste, lo que sumado a que no soy muy fan de la literatura japonesa hizo que lo dejara pasar.
Ya casi me había olvidado de este libro, cuando a principios de este año volví a verlo y me di cuenta de que la autora era la misma de A cuerpo de gato (reeditado como Crónicas del gato viajero), un libro que leí hace ya unos años y que me gustó muchísimo. Lo que hizo que me decidiera finalmente a leer este.
El gato que decía adiós es un libro de poco más de 250 páginas, que contiene siete relatos:
- El gato que decía adiós
- El gato de Schrödinger
- Balance final falseado
- La isla de los gatos
- Maldito Tom
- El tiempo de Hachi
- Un viaje de redención
Siete historias ambientadas en Japón sobre gatos y sus familias, sobre los lazos y las conexiones que se establecen entre los felinos y sus humanos, en las que conoceremos a Kota, Spin, Ten, Tom, Hachi, Nana.
Si has leído A cuerpo de gato/Crónicas del gato viajero seguro que te sonará, y mucho, el nombre de Nana. Y sí, estamos hablando del mismo Nana. Ya que en el último relato de este libro nos reencontraremos con Satoru y Nana (los protagonistas de esa novela), y en el penúltimo podremos conocer la historia de Hachi, el gato que Satoru tuvo de pequeño. Algo que me ha gustado mucho, ya que tenía muy buenos recuerdos de la historia de Nana y Satoru, y me ha alegrado volver a encontrarme con ellos.
El gato que decía adiós es una lectura sencilla y emotiva, que a través de las historias de distintos gatos y sus familias humanas habla de amor, paternidad, duelo, amistad, familia.
Como suele pasar casi siempre con los libros de relatos, algunas historias me han gustado más que otras, aunque todas resultan conmovedoras, entrañables, bonitas y transmiten amor por los gatos. Mostrando como esos pequeños felinos, que suelen llegar de manera casual a nuestras vidas, acaban siendo uno más de la familia.
Y aunque algunas historias pueden hacernos soltar una lagrimilla, la sensación que te deja este libro no es triste. De hecho, entre los relatos que más me han gustado están El tiempo de Hachi y El gato que decía adiós, que a pesar de que me rompieron un poquito el corazón, también me conquistaron con sus maravillosos protagonistas gatunos, que en muchos momentos comparten sus pensamientos con el lector, algo que también me ha gustado mucho.
7'2/10













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